Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Vivir preparados para el regreso del Señor cada día

Cristo volverá de manera súbita y sin previo aviso. Por ello debemos vivir siempre preparados, con la salvación segura, la obra acabada y el corazón en paz, para que su venida no nos halle desprevenidos.

Estas palabras se refieren al tiempo de la segunda venida de nuestro Señor. Él ciertamente vendrá; pero cuándo, nadie puede saberlo. Vendrá de repente, sin advertencia. Puesto que no podemos saber en qué momento puede aparecer el Señor, debemos «¡Velad! ¡Estad alerta!» no sea que venga y nos sorprenda desprevenidos. Esto no significa que debamos estar siempre hablando y pensando en el suceso, ni esperándolo en ociosa ensoñación ni en inútil contemplación. Lo que Cristo quiere que hagamos es vivir de tal manera en todo tiempo, que su venida en cualquier momento del día o de la noche no nos halle sin preparación.

Para empezar, debemos estar seguros de nuestra salvación personal. Si no somos salvos, deberíamos atender al asunto de inmediato; pues Él puede venir en la hora siguiente, y entonces no habrá tiempo para buscar la salvación. Debemos mantener nuestra obra fielmente hecha, día tras día, sin dejar nada sin terminar al caer la tarde, porque antes de la mañana Él puede venir. Debemos vivir en paz con todos, sin permitir jamás que el sol se ponga sobre nuestra ira ni sobre ninguna enemistad o amargura; porque antes de que amanezca otro día Él puede venir, y no querríamos que viniera y nos hallara en pleito y rencor. Debemos cuidar lo que hacemos, porque Él puede venir de súbito y hallarnos en pecado. Debemos vigilar adónde vamos, no sea que su venida nos sorprenda en algún lugar donde no querríamos que nos encontrara.

Esta verdad, mantenida siempre como una fuerza viva en nuestra conciencia, sería el motivo más poderoso para la fidelidad en cada deber y para la vigilancia contra todo pecado. Su venida será tan súbita e inesperada que entonces no habrá tiempo para enderezar lo torcido, para terminar las tareas incompletas, para lavar las manchas del pecado ni para deshacer las malas acciones. La única manera segura de vivir es hacer cada tarea completa, un final apropiado para toda la vida.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Be on guard!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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