El año devocional de Miller

Vivir sin cera y sin doblez delante de Dios

La palabra sincero viene de sin cera, sin relleno que disimule el defecto. Una vida así, íntegra y sin pretensiones, da poder e influencia al testimonio cristiano.

La palabra sincero significa sin cera. En los días de esplendor de Roma, muchos vivían en suntuosos palacios de mármol. A veces, cuando se rompía una pieza, un obrero deshonesto rellenaba la grieta con una clase de cemento llamado cera, imitación del mármol. Por un tiempo el engaño no se descubría, pero con el paso de los días la cera se decoloraba y revelaba el defecto. Por eso fue necesario incluir en los contratos una cláusula que exigía que la obra fuera sine cera, sin cera. De allí proviene la palabra sincero: describe una vida verdadera de parte a parte, que no se atribuye méritos falsos y no tiene nada que ocultar.

La insinceridad, en cualquier forma, marchita la belleza de la vida. Hay que guardarse de las profesiones fingidas de amistad y de las exageraciones sobre la experiencia religiosa. Recordamos con qué palabras tan severas el Señor condenó la hipocresía: fue el único pecado del cual no habló con piedad y compasión. Por toda la Escritura se nos advierte contra la falta de sinceridad. Debemos tener fe sincera, amor sincero por los hermanos y amar sin fingimiento. Pocas cosas dañan tanto la causa de Cristo como la insinceridad de quienes se dicen sus amigos; en cambio, la sinceridad da a la vida influencia y poder.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - October 11

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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