No habrá noche en el cielo

Ya no habrá soledad ni oscuridad en el cielo

Una meditación sobre los dolores y tinieblas que desaparecerán para siempre en el cielo, donde la comunión con Dios y los bienaventurados serán nuestra heredad eterna.

La sensación de soledad que aquí a veces ha parecido oprimir el corazón por todos lados como si quisiera aplastarlo; esa oscuridad terrible que casi se podía palpar, que el Salvador experimentó cuando clamó: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?», ya no será conocida, y la compañía de los bienaventurados, la comunión con Dios, serán nuestras para siempre.

La densa oscuridad de la terrible conciencia del pecado y la duda de la misericordia divina nunca más volverá sobre nosotros; porque nunca, nunca pecaremos, nos sabremos redimidos para siempre de la maldición y el poder del pecado.

La oscuridad espantosa del dolor amargo y la decepción estará ausente, pues no habrá posibilidad de pérdida; ni la polilla corrompe, ni los ladrones perforan ni roban.

No habrá amigos infieles que nos abandonen o nos engañen, ni que, como víboras, muerdan el seno que los ha cobijado hasta darles vida.

No habrá cimientos arenosos sobre los que nuestras estructuras preciadas, fruto de una vida de dolores, se desmoronen y caigan.

No habrá alientos fétidos de pestilencia, ni granizo de dardos de muerte que hiera a nuestros seres queridos arrancándolos de nuestro estrecho abrazo y arrebatándolos de nuestras manos.

No habrá agudo grito de dolor; las bendiciones no nacerán de angustias, ni serán introducidas a la vida con clamores. Nuestras figuras aladas de gozo y amor jamás volarán para dejarnos solo el recuerdo de su plumaje brillante y sus dulces cantos.

El alma no estará sentada en tinieblas rehusando ser consolada, aborreciendo la misma luz; ni envuelta en oscuridad anhelando el amanecer y preguntándose cuándo llegará el alba tardía; ni andará en tinieblas como por un valle de sombra de muerte. ¡Allí no habrá noche!

Fuente y atribución

Autor original: George Conder

Título original: No Night in Heaven — parte 9

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de George Conder, publicado originalmente en Grace Gems.

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